El libro del Tao
de 老子
Lao Tse (Laozi), sabio bibliotecario de palacio, decidió renunciar a la corte y abandonar el reino. El guardián de la última frontera le rogó que escribiera este libro. Durante 25 siglos esos 5000 símbolos en 81 capítulos han sido una guía espiritual y filosófica en China. Sin embargo, bastantes versos toman una perspectiva de liderazgo y parecen más bien un tratado de buen gobierno. No es una hipótesis absurda, pues el Tao Te Ching surge en una época convulsa en la que consultores ambulantes trataban de ofrecer su pensamiento a numerosos jóvenes reinos en competencia. De hecho el título puede traducirse como “libro del camino y del poder”. Quizá la respuesta al enigma es tan simple como que la sabiduría y la gestión no se consideraban entonces cosas distintas. Hoy, olvidada la ilusión de estabilidad, sus lecciones están más vivas que nunca. El Tao El Tao es "el camino", el modo de hacer natural, que es espontáneo e imparcial. Es un "cómo hacer" trascendente, raíz de todo, poderoso, pero a la vez sencillo y humilde. Tiene que ver con ciclos, ritmos y polaridades que explican el fluir entre lo que es y lo que no. Los humanos pueden aspirar a vivir de acuerdo con el Tao, pero no pueden explicarlo. Puede aprenderse pero no enseñarse. Por eso el libro emplea paradojas, analogías y poesía. Al contrario del resto de seres del universo, los hombres son libres y eso tiende a apartarles del equilibrio natural y del Tao. Eso hace a sus organizaciones menos sostenibles ante lo incierto. Una tentación para un líder de cualquier época sería "imponer el Tao" o "inventar mi Tao". Sin embargo, frente a la sabiduría convencional basada en el control, el libro propone a un líder que vive de acuerdo con el Tao y dirige sin dirigir.
Ediciones (1)
- El libro del Tao (2000)
Círculo de Lectores, S.A. · español · ISBN 9788422682646


